Volver. Publicado pornataliaruizpovedavera27 agosto 201516 agosto 2016Publicado en Escenas cotidianas, Un cuerpo propio Y estas son mis vestimentas chamuscadas por el fuego. Y estos son mis trebejos de vidente. Y este es mi rostro desfigurado. Un rostro que pudo ser hermoso y no lo supo. Wislawa Szymborska. Partager : Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook