Clasificar lo escrito.

 

 

«Entonces fue terrible, porque me enfrenté con la carga de crear el orden dentro del caos en que se había convertido mi vida». 

«Empezaré un cuaderno nuevo, y toda yo estaré en un solo cuaderno». 

 

El Cuaderno Dorado, Doris Lessing.

 

Escribo un diario. También escribo notas en el móvil y garabatos en un cuaderno pequeño que dedico a anotaciones, referencias que me interesan y otras cosas varias. Escribo un diario y leo. Escribo un diario y viajo en los transportes públicos. Escribo un diario en el tren, en la casa, en la estación, en la sala de espera del médico. Escribo ¿Cómo clasificar? ¿No es acaso la clasificación una enorme ficción de la literatura, de la creación? Lo que digo, escribo en el diario, en las notas del móvil, en el cuadernito de referencias, en este ordenador ahora. ¿Para qué debería ser catalogado? ¿Por qué no aceptar el desorden?

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