Ésta es la nueva criaturilla que ha llegado hoy a mi buzón, al fin, después de una semana esperándola. Ando instalándole programas y acostumbrándome a ella. Aquí me paso los días en la biblioteca y para todo necesito llevar el ordenador conmigo, así que aprovechando que la tecnología en Francia está mucho más barata ySigue leyendo «Mi pequeño hongo.»
Archivo del autor: nataliaruizpovedavera
Otra etapa.
Hay muchas cosas que están cambiando últimamente, y es por eso que desde hace casi dos meses tengo el blog abandonado. Entre tantos cambios, preguntas y novedades a las que hacerme, he decidido hablaros de algunas de ellas (dejando un poco a un lado los temas puramente poéticos o académicos, como mi obsesión por la tesina,Sigue leyendo «Otra etapa.»
Enero.
Hubo libros de siglos pasados. LLuvia, frío, nevó. Echamos de menos a los padres, a los hermanos, a los amigos. Salimos a la calle con los bolsillos tísicos, obligados por el viento del Mediterráneo, cambiamos la distribución de los muebles, cantamos mientras conducíamos hacia la playa. Debíamos escribir un libro de poemas, pero dibujamos enSigue leyendo «Enero.»
Quiero hablar de muchas cosas (un post caótico).
«¿Por qué es mi libertad mudar de cárcel? ¿Por qué no hay realidad en el deseo? Comprendo tantas cosas que hace frío en este mayo ardiente en el que escribo. Sé que el destino existe y tengo miedo. Un miedo inconcebible a pervivir inmóvil y sin nadie en la bañera breve del poema, frente alSigue leyendo «Quiero hablar de muchas cosas (un post caótico).»
(14).
(14).«Al fin tomé la determinación.Bajé al jardín mi cuerpecillo asmático-Palma del Río, agosto, noche en llamas-,y quise decidirla que sería mía, cuál mi casa;y así mudé mis bártulos al sueloalbino y tembloroso de la estrellaque más sola se hallaba,y decidí que nunca volvería,que había terminado la miseria,que nunca aceptaríala tierra de que están hechas lasSigue leyendo «(14).»
Quiero escribir sobre la buena gente.
Quiero escribir sobre tus brazos de nido. Me gustaría decir el hogar, hablar de la humedad, de la cama vacía cuando te vas temprano. A veces digo «tú» y quiero decir «todos». A veces hablo de ti y quiero hablar de otro, de la bondad de otro. Lejos de casa la gentileza se encuentra enSigue leyendo «Quiero escribir sobre la buena gente.»
Los zapatos de Agustín Fernández Mallo.
«Desdentado horizonte de edificios,ecualizan un cielo de acero, rugencañerías colesterolizadas, es el cuerpo,sin más,escuchándose río abajo».…«Tenemos dos cuerpos, el visceraly el informático, unidos por el tacto, ojaláel cerebro tuviera la tecla escapepara salir de sí mismo, cerrar la vidadesde fuera».…«Sudas agua mineral, supongamos la luzesas burbujas, supongamos zapatos que expresanel horizonte de sucesos,supongamos que abres laSigue leyendo «Los zapatos de Agustín Fernández Mallo.»
Duermevela.
El agua caliente limpia mi garganta. Nos perseguían varios hombres sin rostro vestidos de azul. También había veneno en alguna parte y el sabor amarillo del azufre. Corrí tanto que hoy me duelen las piernas y estoy despierta, y los tobillos arden. Me asustó un pájaro rojo y los cuerpos sin ojos. Corrí tanto queSigue leyendo «Duermevela.»
Mon arrivée à Montpellier
Después de una semanita desde mi llegada, de instalación, mudanza y gestiones administrativas, os dejo un poemita que escribí hará un par de días, pero no habla de la ciudad. Montpellier es una ciudad acogedora. La gente es simpática. hay familia, -viejos amigos, familia-. Hace frío y un viento espantoso. Montpellier huele a chimenea. HaySigue leyendo «Mon arrivée à Montpellier»
Je m’en vais (extraños comienzos).
Pronto tomaré un tren hacia la patria gala. Tengo varias listas que cuelgan de mis paredes. Listas de equipaje. Listas de libros. Listas de burocracia que debo resolver. De gente a la que debo escribir. De supervivencia a mi precaria economía. Comienza el otoño y estoy en ninguna parte. Se resiente la garganta. Es extraño.Sigue leyendo «Je m’en vais (extraños comienzos).»