Me basta.

«Eres. Me basta.» Pedro Salinas. Pero no siempre basta. Algunas veces quiere arrancarte los labios, poder sangrar las palabras que nunca dices, escupir todo aquello en su cuerpo que lleve tu nombre. Otras veces es para ti un pájaro cargado de futuro, la esperanza de una piel, un lugar común, un hogar. A veces leSigue leyendo «Me basta.»

Escribir.

Fotografía: Henri Cartier-Bresson. Escribir para decir el grito para arrancarlopara convertirlopara transformarlopara desmenuzarlopara eliminarlo escribir el dolor para proyectarlopara actuar sobre él con la palabra.«Escribir», Chantal Maillard. Escribir los acontecimientos. Escribir lo que no existe. O no existir.O existir cuando se escribe.Entrega de premios Carmen de Michelena 2010 aquí.

Pero quizás

«La vida se metió por medio, -toda esa cagada que nos deja empantanados cuando no tenemos los cojones de luchar por lo que queremos- pero nunca perdí el interés.» Paul Auster, Brooklyn Follies. Fotografías: Alberto García-Alix. Paul Auster, las casualidades y yo. Encuentros y desencuentros. Música como remedio. Se apaga la ciudad.

Así existe este afecto, Camilo de Ory.

Igual que el agua quemasi hierve,como el descanso agotay el no comer acaba con el hambrey una cerveza quita la resaca; como termina el viajeal alcanzar el punto de destino; como da sed el vino, como es posible hablar sin decir nada;como crecen las uñas de los muertos,existen los afectos. Camilo de Ory

El mármol de tu herida.

«Yo soñé con tocar la tristeza viscosa del mundo». Leopoldo María Panero Si soñé con tocarte fue acaso Por arañar aquello de la piedra de tu cuerpo,Del mármol de tu herida,Por rozar suavemente tu tristeza viscosa de cansancioY perfumar, quizás por un momento,Las mayores miserias de la Tierra.