Ésta es la nueva criaturilla que ha llegado hoy a mi buzón, al fin, después de una semana esperándola. Ando instalándole programas y acostumbrándome a ella. Aquí me paso los días en la biblioteca y para todo necesito llevar el ordenador conmigo, así que aprovechando que la tecnología en Francia está mucho más barata ySigue leyendo «Mi pequeño hongo.»
Archivo de categoría: Escenas cotidianas
Quiero hablar de muchas cosas (un post caótico).
«¿Por qué es mi libertad mudar de cárcel? ¿Por qué no hay realidad en el deseo? Comprendo tantas cosas que hace frío en este mayo ardiente en el que escribo. Sé que el destino existe y tengo miedo. Un miedo inconcebible a pervivir inmóvil y sin nadie en la bañera breve del poema, frente alSigue leyendo «Quiero hablar de muchas cosas (un post caótico).»
Quiero escribir sobre la buena gente.
Quiero escribir sobre tus brazos de nido. Me gustaría decir el hogar, hablar de la humedad, de la cama vacía cuando te vas temprano. A veces digo «tú» y quiero decir «todos». A veces hablo de ti y quiero hablar de otro, de la bondad de otro. Lejos de casa la gentileza se encuentra enSigue leyendo «Quiero escribir sobre la buena gente.»
Cadenas de Búsqueda.
«El poema es siempre una carnicería. ¿No ves cómo sangro?» J.Moreno. Llevo muchas semanas queriendo hablar de Cadenas de Búsqueda, de Javier Moreno, publicado hace pocos meses en El Desvelo Ediciones, -recomendación y préstamo de Óscar Curieses, mil gracias, Óscar- pero, (mea culpa) hasta hace unos días, no tenía ordenadas todas las razones por lasSigue leyendo «Cadenas de Búsqueda.»
Algunas posibilidades del deseo.
Después de las pupilas dilatadas y el fragmento, en blanco y negro, de la carne queda también la pulpa de la noche, una fotografía aquella obscenidad una mano o un muslo del que no pertenece el collâge de tu cuerpo a contraluz: existen infinitas maneras de deseo.
El calor, José Hierro y los cuadernos de viajes.
«Transfigurado por la noche, oficio el rito de la transfiguración con libaciones de ginebra, bourbon, whisky, tequila, ron, humanizadas por el zumo de lima, ácida y verde, que habla mi misma lengua con acento más dulce. Alguien me advierte que estoy solo». «Alrededor, gira la ciudad, irrepetible, giramos y giramos hasta morir, porque por finSigue leyendo «El calor, José Hierro y los cuadernos de viajes.»
Un cuerpo propio.
Hago listas, preparo posts, tomo algunas fotos, escribo algún poema:una llamada telefónica interrumpe la asfixia del domingo después vuelvo a esa sombra de gatode agosto algún músculo late recordándome que nadie está a salvo del deseo entonces enciendo un cigarrilloy pienso en la lluvia más allá de los muslos
Miscelanea: Dara Scully y Rimbaud en blanco y negro.
«…Ô cité douloureuse, ô cité quasi morte, la tête et les deux seins jetés vers l’Avenir…!» «Oh, ciudad dolorosa, ohl, ciudad casi muerta con la cabeza y los dos pechos apuntando hacia el Porvenir…!» Arthur Rimbaud, L’Orgie Parisienne. -Aquí os dejo una foto de un paquete que recibí hace un mes y medio y delSigue leyendo «Miscelanea: Dara Scully y Rimbaud en blanco y negro.»
Relaciones por correspondencia (El sur: tercera parte).
Hacía tanto tiempo que no me marchaba de vacaciones. Hoy compré otro billete de tren que encadenaré con más playa que a su vez encadenaré con Francia. Los días pasan despacio (¿o deprisa?) bajo el sol del sur. Leer 84, Charing Cross Road me está dando ganas de vivir a través de correspondencia y escribir cartas aSigue leyendo «Relaciones por correspondencia (El sur: tercera parte).»
Los libros arden (el sur, segunda parte).
«Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos (…)». «No espere ser salvado por alguna cosa, persona, máquina o biblioteca. Realice su propia labor salvadora, y si se ahora, muera, por lo menos, sabiendo que se dirigía a la playa». «- Tenemos todo lo necesario para ser felices, pero no lo somos.Sigue leyendo «Los libros arden (el sur, segunda parte).»