«Transfigurado por la noche, oficio el rito de la transfiguración con libaciones de ginebra, bourbon, whisky, tequila, ron, humanizadas por el zumo de lima, ácida y verde, que habla mi misma lengua con acento más dulce. Alguien me advierte que estoy solo». «Alrededor, gira la ciudad, irrepetible, giramos y giramos hasta morir, porque por finSigue leyendo «El calor, José Hierro y los cuadernos de viajes.»