Rincones de Madrid: Algunas cosas que me gustan.

El Museo del Romanticismo de Madrid: Ayer hicimos nuestra última visita guiada con la Dirección General de Patrimonio Histórico. Os dejo algunas fotos. Sin poder obviar el «trono» donde hacía sus necesidades el rey, o las escupideras y algunas otras cosas escatológicas que, lo siento, no puedo pasar por alto, lo que más me gustóSigue leyendo «Rincones de Madrid: Algunas cosas que me gustan.»

La edad de las paredes.

«Y ese era el tema que tratábamos o al que hacíamosalusióncuando teníamos ganas de hablar.El tiempo. El membrillo.Tú, en tu inocencia, ¿qué sabes de este mundo?»Louise Glück.  Limpio mis paredes y pienso: son viejas. Como el domingo, también tienen marcas del tiempo, arrugas, ojeras, cicatrices. Se resbalan por el calor del cuerpo y por laSigue leyendo «La edad de las paredes.»

La cotidianidad.

«Quiero decir que incluso el destino químico afecta a la poesía de manera violenta, un azar que aparece entre los volúmenes y las mascarillas. (…) Ya está bien de pamplinas. (…) La poesía está hecha de pulsaciones eléctricas y precedentes en desorden». Juan Carlos Mestre, La Bicicleta del Panadero. 10.00 a.m: Desayuno y ordeno misSigue leyendo «La cotidianidad.»

Cosas que recuerdo al leer a Olvido García Valdés.

«Protégenos cicutafarolillos aéreos encandilenel trago no tragableamarillos y leves adormezcanla vida si quieraextemporánea volver».«Limita al este con Japón y al norte con un mirloque chasca este marzo su canciónsecasonidosdel jardín que no cesa (…)»«(…)La voz de la pérdida dice: qué raro no volvera oír su voz(…)».Olvido García Valdés, Lo Solo del Animal.Somos trigo donde elSigue leyendo «Cosas que recuerdo al leer a Olvido García Valdés.»

Lisbon Revisited II.

«Absurdemos as vida, de leste a oeste». F.Pessoa. Escribo desde Lisboa. Después de una noche de pelis y de carcajadas hasta la madrugada, de despertarnos a las mil, desayunar con calma, ver vídeos de Norman, y echarnos unas buenas risas, aquí nos hemos puesto a arreglar el mundo en una mañana, aunque desde unas vistasSigue leyendo «Lisbon Revisited II.»

Donostia.

«Hay una poesía trasnochaday hay otra tartamuda y descriptiva. Aquella es delirante hasta la estrella y ésta es, mísero amor, la que se explica, se rasga los vestidos, se disculpa. (…) La belleza está aquí, de otra manera, y no me gusta nada por sincera. (…) Yo quisiera, y no puedo, volver al mundo exacto,limpioSigue leyendo «Donostia.»

Caza nocturna. Extrañeza.

«Mi gusto por lo oscuroviene de titodo desaparece el lugar la personasalvo esa preferenciasombría y natural». Olvido García Valdés. Decir solamente la manzana verde. El fado sombrío. Mi predisposición. A veces la naturaleza sacude al despertar, y es domingo.

Pintura china.

Monts Jinting, Shi Tao. «La poesía entra en el sueñocomo un buzo muerto en el ojo de Dios».R.Bolaño. Algunas veces quiero ser una pintura china. Un paisaje de montañas y lagos. Quiero tocar el caolín, ser una pincelada del pintor del vacío, o una cumbre en la niebla. Quizás lo que te digo no tieneSigue leyendo «Pintura china.»