Demasiado a pecho.

El tiempo pasa, y apenas pasa nada. Todo permanece quieto. Silencio. Calma aparente. Incertidumbre, miedo, lasitud. Duele algo en el estómago; otras veces, no duele nada. Se pueden construir agujeros profundísimos. Algunos ya existen, otros no existieron jamás. En mi mesa, un calendario grita Mesías.

7 comentarios sobre “Demasiado a pecho.

  1. El Dolor más Doloroso te salta en la cara cuando te das cuenta de que en realidad, nada permanece quieto, y que somos nosotros mismos los que en nuestra incapacidad de seguir el ritmo de las cosas, nos desangramos de puro hastío.

    Yo me niego a esperar al Mesías sentado.

  2. «En mi mesa, un calendario grita Mesías.»

    Cielos.
    Awesom.

    Te diré una cosa. Quienes esperan a su mesías luchan injustamente, quienes creen que ya llegó luchan injustamente. Quienes no esperan a nadie no cometen injusticias, pero generalmente sufren las de los demás. Sabiendo eso, escoge a quién quieres pertenecer.

    Yo no esperaría, pero estaría al tanto por si vienen los malos! De hecho ellos son quienes te mantienen esperando probablemente.

Replica a Nata Ruiz-Poveda Cancelar la respuesta